¿El Budismo nos enseña a renunciar a todos los deseos?


Las tres hijas de Mara: Tanha (ansias), Arati (aburrimiento) y Raga (pasión), tratando de tentar al Buda y obstaculizar su práctica hacia la iluminación.

Las tres hijas de Mara: Tanha (ansias), Arati (aburrimiento) y Raga (pasión), tratando de tentar al Buda y obstaculizar su práctica hacia la iluminación.

El Budismo distingue dos tipos de deseo: el primero (tanha) para ser abandonado y el segundo (chanda) para ser cultivado.

Tanha es el deseo que nace de la falta de entendimiento básica de cómo son las cosas: percibir permanencia, felicidad y “yo” donde estas no existen. Deseo por los placeres a través de adquirir, desechar o convertirse, eso es tanha. Tanha direcciona al sufrimiento personal y es la base de casi todas las enfermedades sociales.

Chanda es el deseo que nace de un correcto entendimiento de como son las cosas. En su corazón yace la aspiración por verdad y bondad. Deseo de hacer bien; desea de actuar correctamente, deseo de actuar bondadosamente, deseo de actuar sabiamente: todos los deseos basados en una aspiración por la bondad y la verdad dirige a la realización personal y a comunidades sanas.

La distinción entre chanda y tanha no es filosófica sino psicológica. Al ver de cerca la experiencia en bruto de la vida las distinciones entre los deseos que dirigen a la felicidad genuina y los que no lo hacen son cada vez más claras.

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Fuente:

  • Without and Within – Ajahn Jayasaro

 

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