El Apego Romantico


Lord-Buddha
“Suponed, monjes, que un hombre está enamorado en una mujer con su mente ligada a ella por medio de un intenso deseo y pasión. Y suponed que él viera a esta mujer estando con otro hombre, cantando, jugando y riéndose. ¿Qué pensáis monjes: podría el pesar, el lamento, la pena, el dolor y la desesperanza surgir en este hombre cuando viera a aquella mujer estando con otro hombre, cantando, jugando y riéndose?”
“Sí, venerable señor…”
“Entonces, monjes, en este hombre podría surgir el siguiente pensamiento: ‘Yo estoy enamorado de esta mujer con mi mente ligada a ella por medio de un intenso deseo y pasión; por eso, el pesar, el lamento, la pena, el dolor y la desesperanza surgen en mí cuando la veo estando con otro hombre, cantando, jugando y riéndose. ¿Qué tal si abandono mi deseo y mi pasión por esta mujer?’ Y entonces, él abandona su deseo y su pasión por esta mujer. Suponed, monjes, qué más tarde en otra ocasión él viera otra vez a esta mujer estando con otro hombre, cantando, jugando y riéndose. ¿Qué pensáis monjes: podría ahora el pesar, el lamento, la pena, el dolor y la desesperanza surgir en este hombre cuando viera a aquella mujer estando con otro hombre, cantando, jugando y riéndose?”
“No, venerable señor…”
“De la misma manera, monjes, cuando el monje no se deja abrumar por el sufrimiento ni tampoco se abruma a sí mismo con el sufrimiento… ésta y aquélla fuente del sufrimiento se desvanecen en él por causa del desarrollo de la ecuanimidad, hasta que dicho sufrimiento se agota en él por completo. De esta manera, monjes, el esfuerzo no es en vano y las decisiones son fructíferas.”

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